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         <titleStmt>
            <title level="a">La Escuela Moderna</title>
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               <resp> Proyecto del Máster MC2L "Prensa en femenino" </resp>
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               <resp> Coordinación </resp>
               <name xml:id="MLI"> Marta López Izquierdo </name>
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            <respStmt>
               <resp>Transcripción</resp>
               <name>Lucie Guittonneau</name>
            </respStmt>
            <respStmt>
               <resp>Edición</resp>
               <name>Lucie Guittonneau</name>
            </respStmt>
         </titleStmt>
         <publicationStmt>
            <publisher> Biblioteca Nacional, Madrid, para el documento digitalizado</publisher>
            <publisher> Atelier de Romanités Numériques, Laboratoire d'Etudes Romanes (EA 4385),
               Université Paris 8, para la transcripción y la edición en línea </publisher>
            <date> 2023</date>
            <availability status="free">
               <licence target="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/"> free download,
                  share and adapt of the document, under the following terms: any usage of the
                  document must mention "Prensa en femenino" Project and ARN (Atelier de Romanités
                  Numériques, Université Paris 8) as author and BNE (Biblioteca Nacional, Madrid) as
                  repository. </licence>
            </availability>
         </publicationStmt>
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            <biblStruct>
               
               <monogr>
                  <author xml:id="MCS">María Carbonell Sánchez</author>
                  <title level="a">LA ESCUELA MODERNA</title>
                  <title level="j" type="main">PEDAGOGÍA MATERNAL</title>
                  <title level="j" type="sub">Educación Especial de la Niña</title>
                  <idno type="ISSN"/>
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                     <pubPlace>Madrid</pubPlace>
                     <publisher xml:id="SC">Sucesores de Hernando Quintana</publisher>
                     <date type="pPublished" when="1909-03-01"/>
                     <biblScope unit="issue">0</biblScope>
                     <!--escoger una de las dos soluciones siguientes-->
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                  </imprint>  
               </monogr>
            </biblStruct>
            
            
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      <front>
         <head type="main">EDUCACIÓN ESPECIAL DE LA NIÑA</head>
         
         
         <head type="sub">El trabajo manual</head>
      </front>
      <body>
         <pb n="1" facs="PRENSAFEM_EM190903016.jpg" id="e-1"/> 
         <!--el nombre del archivo debe seguir el formato siguiente: 
            PRENSAFEM_
            siglas del título
            fecha y página inicial.
            posición del artículo en la página: 1 (primero), 2 (segundo), 3 (tercero), etc. 
            Por ejemplo, para un artículo de la página 3 de la revista Mujer, fecha 1 de marzo de 1931, tendremos el nombre de archivo siguiente: 
            PRENSAFEM_M1939010331.jpg-->
         
         <cb n="1" id="e-2"/> <!--si hay columnas-->
         <p id="p-1">
         <lb n="1" id="e-3"/>Contando con que el descanso absoluto en estado de vigilia
         <lb n="2" id="e-4"/>es inaceptable para la infancia, ya por necesidades fisiológicas
         <lb n="3" id="e-5"/>apremiantes, ya porque hay que aprovechar el tiempo, que se
         <lb n="4" id="e-6"/>hace corto, si consideramos lo mucho en que puede ejercitarse
         <lb n="5" id="e-7"/>útilmente la actividad humana, resulta que casi hemos de des-
         <lb n="6" id="e-8"/>cansar variando de ejercicios.</p>
        <p id="p-2">
            
         <lb n="7" id="e-9"/>El trabajo manual, que deja en cierta parte libre á la inteli-
         <lb n="8" id="e-10"/>gencia y ocupa las manos, aunque no fuera de grandísimo
         <lb n="9" id="e-11"/>valor para la mujer, debe aceptarse como descanso, como tre-
         <lb n="10" id="e-12"/>gua, como medio de ejercitar fuerzas físicas y contribuir en oca-
         <lb n="11" id="e-13"/>siones á despertar el gusto artístico.</p>
        <p id="p-3">
         <lb n="12" id="e-14"/>Del valor utilitario y práctico de las labores propias de la
         <lb n="13" id="e-15"/>mujer no voy á, ocuparme, pues tanto se ha encarecido y apre-
         <lb n="14" id="e-16"/>ciado por madres y maestras, que ha venido su ejercicio á dege-
         <lb n="15" id="e-17"/>nerar en abuso, y hasta ha perturbado la instrucción y la edu-
         <lb n="16" id="e-18"/>cación de la niña en cierto modo.</p>
         <p id="p-4">
         <lb n="17" id="e-19"/>La parte educativa ó pedagógica del trabajo manual es la que
         <lb n="18" id="e-20"/>principalmente debe ocupar la atención de la madre.</p>
         <p id="p-5">
         <lb n="19" id="e-21"/>En primer lugar, no debe prescindir del trabajo de sus hijas
         <lb n="20" id="e-22"/>en la parte que se refiere al aseo, limpieza y arreglo de las habi-
         <lb n="21" id="e-23"/>taciones, muebles, enseres, utensilios, ropas y personas.</p>
         <p id="p-6">
         <lb n="22" id="e-24"/>Que hay domésticos que verifican esos trabajos con la pres-
         <lb n="23" id="e-25"/>teza y perfección propias de la práctica. Es cierto, y ese razona-
         <lb n="24" id="e-26"/>miento tendría fuerza si sólo se tratase de que las cosas se hicie-
         <lb n="25" id="e-27"/>ran pronto y bien. Pero la educación trabaja para el porvenir, y
         <lb n="26" id="e-28"/>el porvenir de la niña, hasta en esta esfera modestísima, exige
         <lb n="27" id="e-29"/>hábitos, ejercicio, aseo, pulcritud, espíritu de orden, gusto artístico
         <lb n="28" id="e-30"/>para arreglar, colocar, embellecer, presteza en ejecutar, y
         <lb n="29" id="e-31"/>como consecuencia de este dominio, adquisición de aptitud para
         <lb n="30" id="e-32"/>mandar, organizar y disponer en su dia.</p>
         <p id="p-7">
         <lb n="31" id="e-33"/>Nada de esto se adquiere sin práctica, sin ejercicio constante,
         <lb n="32" id="e-34"/>sin la guía ilustrada de la madre.</p>
         <p id="p-8">
         <lb n="33" id="e-35"/>Esta debe decir á sus hijas cuando rehuyan esta clase de trabajos
         <lb n="34" id="e-36"/>: «Cualquier doméstica haría eso mejor que vosotras; pero
         <lb n="35" id="e-37"/>no aprenderiais si no lo hicierais, y es necesario aprender, adquirir
         <lb n="36" id="e-38"/>fuerza, tacto, agilidad, tino, y saber usar de las energías
         <lb n="37" id="e-39"/>del cuerpo con la ayuda de las del espíritu. ¿Os parece bien no
         <lb n="38" id="e-40"/>servir para nada y necesitar criados para todo? ¿Y si algún día
         <lb n="39" id="e-41"/>no los tenéis?» Ante estas y otras observaciones, repetidas cuando
         <lb n="40" id="e-42"/>la ocasión lo reclame, las niñas se someten y acatan hasta con
         <lb n="41" id="e-43"/>gusto las órdenes maternales.</p>
         <p id="p-9">
         <lb n="42" id="e-44"/>El crecimiento, desarrollo y perfección de las máquinas tiende
         <lb n="43" id="e-45"/>á acabar con ciertas labores que sirvieron de agradable entretenimiento
         <lb n="44" id="e-46"/>á nuestras respetables madres y abuelas. Me refiero á
         <lb n="45" id="e-47"/>las labores de aguja larga, ya casi proscritas de las escuelas. Yo
         <lb n="46" id="e-48"/>me atreveria á aconsejar á las madres que enseñaran á sus hijas
         <lb n="47" id="e-49"/>á hacer calceta, y las ejercitaran en este trabajo que no exige
         <lb n="48" id="e-50"/>casi inteligencia, sino práctica. Ya adquirida ésta, la media no
         <lb n="49" id="e-51"/>reclama apenas atención, y puede hacerse conversando en familia
         <lb n="50" id="e-52"/>y en reuniones de confianza.</p>
         <p id="p-10">
         <lb n="51" id="e-53"/>«Eso es una antigualla -objetarán algunos—; las máquinas
         <lb n="52" id="e-54"/>hacen medias con perfección, prontitud y economía, y el tiempo
         <lb n="53" id="e-55"/>gastado en esa labor puede emplearse en cosa más útil.» Todo
         <lb n="54" id="e-56"/>ello es cierto; pero no es el resultado inmediato de confeccionar
         <lb n="55" id="e-57"/>medias lo que debe buscarse; es la práctica manual de una cosa
         <lb n="56" id="e-58"/>provechosa y entretenida que puede servir para matar el tedio
         <lb n="57" id="e-59"/>en tiempos futuros.</p>
         <p id="p-11">
         <lb n="58" id="e-60"/>La preciosa niña de diez años será, andando el tiempo, la
         <lb n="59" id="e-61"/>anciana de sesenta ó setenta, y cuando la vista le falte, cuando
         <lb n="60" id="e-62"/>la lectura le fatigue, y las piernas débiles la recluyan en casa
         <lb n="61" id="e-63"/>retenida en un sillón; cuando lleguen las horas de soledad — de
         <lb n="62" id="e-64"/>las que no se libra ningún anciano, por muy atendido que esté
         <lb n="63" id="e-65"/>por los suyos —. la práctica de hacer calceta le permitirá distraerse
         <lb n="64" id="e-66"/>sentada y sin fatiga de la vista. ¡Cuántas abuelitas dicen
         <lb n="65" id="e-67"/>complacidas al pensar que aun son útiles á los suyos! : «Yo me
         <lb n="66" id="e-68"/>entretengo y hago medias para todos.» ¡Bendito trabajo que con
         <lb n="67" id="e-69"/>suela y conforta en la ancianidad y ayuda á soportar la penosa
         <lb n="68" id="e-70"/>carga de los años! Sólo por esto no debe desterrarse nunca de los
         <lb n="69" id="e-71"/>hogares.</p>
         <p id="p-12">
         <lb n="70" id="e-72"/>En las escuelas es un trabajo perturbador, y comprendo que
         <lb n="71" id="e-73"/>se destierre; pero la madre debe exigir esta práctica en cortos y
         <lb n="72" id="e-74"/>repetidos ejercicios, preparando así á las niñas para viejas. Si no
         <lb n="73" id="e-75"/>llegan á una edad avanzada, nada se ha perdido, y esa habilidad
         <lb n="74" id="e-76"/>manual da soltura y agilidad, siempre provechosas.</p>
         <p id="p-13">
         <lb n="75" id="e-77"/>Generalmente las madres procuran que sus hijas aprendan á
         <lb n="76" id="e-78"/>hacer primores manuales, y dedican una atención preferente á
         <lb n="77" id="e-79"/>las bellas inutilidades. Bordados, encajes y calados — que son
         <lb n="78" id="e-80"/>verdaderas obras artísticas—.exhiben niñas y jóvenes acreditando
         <lb n="79" id="e-81"/>habilidad y constancia en el trabajo. Y aquí está precisamente
         <lb n="80" id="e-82"/>el abuso, en que para adquirir esa práctica, arte y destreza,
         <lb n="81" id="e-83"/>se ha descuidado la inteligencia y el corazón, esas dos energías
         <lb n="82" id="e-84"/>que aseguran la fuerza moral y destacan la personalidad.</p>
         <p id="p-14">
         <lb n="83" id="e-85"/>En medio de una atmósfera ó envolvente toda femenina,
         <lb n="84" id="e-86"/>debe adivinarse á la mujer capaz de desplegar energías de toda
         <lb n="85" id="e-87"/>especie, y de mostrar esa fuerza sin rudeza que le asegure el
         <lb n="86" id="e-88"/>dominio sobre sí misma y la influencia sobre los suyos. Y esto
         <lb n="87" id="e-89"/>no se conseguirá pasándose la segunda infancia y primera juventud
         <lb n="88" id="e-90"/>confeccionando artísticas labores.</p>
         <p id="p-15">
         <lb n="89" id="e-91"/>El trabajo manual en la edad primera no es obra que interese
         <lb n="90" id="e-92"/>al presente, sino práctica, ejercicio, despliegue de fuerzas,
         <lb n="91" id="e-93"/>costumbre que produzca hábito utilizable en el porvenir. Después,
         <lb n="92" id="e-94"/>al avanzar más en edad, ya se puede pensar en el presente
         <lb n="93" id="e-95"/>y utilizar el trabajo de las hijas en la confección de prendas de
         <lb n="94" id="e-96"/>vestir, interiores y exteriores, compostura de las mismas, adorno
         <lb n="95" id="e-97"/>de la casa, todo lo cual desarrollará también el buen gusto y el
         <lb n="96" id="e-98"/>sentimiento estético.</p>
         <p id="p-16">
         <lb n="97" id="e-99"/>Todos aquellos bordados y encajes á que antes nos referíamos
         <lb n="98" id="e-100"/>los hacen las máquinas con gran rapidez, y no hay necesidad
         <lb n="99" id="e-101"/>de gastar en ellas un valioso caudal de vista y tiempo.
         <lb n="100" id="e-102"/>El corte y confección de prendas interiores y exteriores de
         <lb n="101" id="e-103"/>señora y niño proporciona una gran economía á las familias,
         <lb n="102" id="e-104"/>siendo, por consiguiente, mucho más útil su enseñanza que la
         <lb n="103" id="e-105"/>de los bordados y encajes.</p>
         <p id="p-17">
        <lb n="104" id="e-106"/>Si la madre no instruye directamente á su hija en el trabajo
        <lb n="105" id="e-107"/>manual, deberá indicar á la profesora su idea y sus tendencias
        <lb n="106" id="e-108"/>en esta materia.</p>
        <p id="p-18">
        <lb n="107" id="e-109"/>Si en los hogares se labora en este sentido, la niña de hoy—
        <lb n="108" id="e-110"/>mujer del mañana— no pasará los primeros años de su existencia
        <lb n="109" id="e-111"/>dando artísticas puntaditas y disponiéndose á vivir de
        <lb n="110" id="e-112"/>prestado en las cuestiones que atañen al intelecto. Si es de clase
        <lb n="111" id="e-113"/>humilde, la educación de la mano y la enseñanza práctica facilitará
        <lb n="112" id="e-114"/>y suavizará el aprendizaje de un oficio ó habilidad artística
        <lb n="113" id="e-115"/>con que pueda ganarse la subsistencia. El hogar generaliza;
        <lb n="114" id="e-116"/>el taller y la escuela profesional son los que deben especializar.</p>
        <p id="p-19">
        <lb n="115" id="e-117"/>Todo se enlaza en el eterno giro de las cosas. El trabajo manual
        <lb n="116" id="e-118"/>femenino, mal dirigido, desorganiza las casas, y dejando
        <lb n="117" id="e-119"/>sin cultivo las fuerzas mentales, desorganiza también las inteligencias.</p>
        <p id="p-20">
        <lb n="118" id="e-120"/>Piensen las madres en que cada una de sus hijas ha de ser
        <lb n="119" id="e-121"/>con el tiempo la fundadora de un hogar, santo y culto, si en él
        <lb n="120" id="e-122"/>se armonizan y compenetran el orden, la paz, la buena administración
        <lb n="121" id="e-123"/>y las más altas virtudes morales y sociales.</p>
        <p id="p-21">
        <lb n="122" id="e-124"/>La obra generosa y fecunda que han de realizar las madres
        <lb n="123" id="e-125"/>no pueden suplirla en absoluto institutrices ni escuelas. Unas y
        <lb n="124" id="e-126"/>otras, bien dirigidas, cooperarán al fin principal: pero el factor
        <lb n="125" id="e-127"/>insubstituible es la madre. Ella realiza una obra social transcendentalísima,
        <lb n="126" id="e-128"/>pues de la intensidad de la vida doméstica ha de
        <lb n="127" id="e-129"/>originarse el progreso y el bien en sus múltiples aspectos y manifestaciones.</p>
      </body>
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         <lb id="e-131"/><signed>MARÍA CARBONELL SÁNCHEZ </signed>
            <lb id="e-132"/>Valencia, 26 febrero 1909 
      </back>
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